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Jack Tatum

Más allá del valle de las UltraTetas: Russ Meyer y el "sinema"

Hoy hablaremos del director tristemente fallecido en septiembre del 2004, Russ Meyer. Este gran hombre se caracterizó durante su periodo como "filmmaker" por ser el primer tío que se atrevió a hacer una Nudie -es decir, la primera peli comercial en la que salían tetorras por doquier y eran mostradas en toda su gloria-, titulada The immoral Mr. Teas. Fotógrafo de combate durante la II Guerra Mundial, su visita al continente europeo con las tropas americanas le proporcionó la oportunidad de conocer a Hemingway, con quien pisó por primera vez un burdel.

Tras realizar varias Nudies más, el tío Meyer se dedicó a dirigir varias pelis en las que empezaba a mezclar sexo y violencia, alcanzando su cota más alta con el film de culto Faster, Pussycat!Kill!Kill!, gran película a la que Los Simpson homenajean en un capítulo -no recuerdo en cuál, pero el guiño sale cuando ponen una entrega de rasca y pica titulada "Faster, Litle cat!kill!kill! o algo así-.

Pero para la mayoría de los aficionados, Russ Meyer será recordado para siempre por esa trilogía compuesta por Up! (aka megavixens), Supervixens y Beneath the valley of the ultravixes. Grandes películas de gigantesco reparto

"PERDIDOS", serie de culto desde YA!

"PERDIDOS", serie de culto desde YA!

He de reconocer que al principio no esperaba demasiado de esta nueva serie importada de los USA. "¿Un grupo de gente que tiene un accidente de avión y acaba perdida en una isla? Yo ya he visto naúfrago", pensé. Sin embargo, conseguí vencer mis prejuicios y visionarla -cosa bastante fácil teniendo en cuenta como está la tele en verano; como encuentre a la gente que le da audiencia al "Gran Prix" juro que va a haber una matanza!!!-. Tras un par de capítulos quedé bastante enganchado a la serie, aunque reconozco que los ingredientes de la misma no son nada del otro mundo y se mezclan en una receta que no por fácil es menos resultona -cosa que también pasa con los huevos fritos con papas-.

Para empezar, uno de los mecanismos que se percibe en el guión de LOST es el de la construcción de unos personajes de marcada personalidad. Como si de un casting de cualquier reality se tratara, cada personaje resalta por una cualidad que le acerca a algunos de sus compañeros y le enfrenta a otros. Así se consigue que interactúen unos con otros, con lo que ya casi no haría falta nada más para que la serie saliera adelante: tenemos al japones que no entiende el inglés y se lleva mal con el negro, a la embarazada (Emilie de Ravin)de la que el ex-drogadicto (Dominic Monaghan, también conocido como "Merry")se enamora, al guaperas borde que tiene poder porque controla diverso material que salva del naufragio (Josh Holloway), etc. Además, estos personajes están interpretados por actores de reconocida solvencia tanto en cine como en televisión. Ahí está el mencionado Monaghan, al que todos descubrimos con la saga de El señor de los anillos, a Ian Somerhalder, magnífico en su interpretación de universitario gay en el film de culto Las reglas del juego; a Terry O´Quinn, toda una institución en la televisión americana -cuyo personaje de viejo-que-tiene-más-salidas-que-el-Carrefour le va como anillo al dedo- o a Matthew Fox, que algunos descubrimos en la serie Party of five emitida por las autonómicas como Cinco en familia -y en la que su personaje era tan bonachón como ahora-.

Pero el verdadero ingrediente que hace que te pegues a la pantalla del televisor con Perdidos es, sobretodo, que se vaya descubriendo poco a poco el pasado de cada uno de los personajes. Capítulo a capítulo vamos conociendo las miserias que los han llevado hasta allí, la verdadera personalidad que esconden o las inverosímiles conexiones que les unen unos a otros -decía Hitchcock que nunca hay que sacrificar una buena historia para hacerla verosimil...¿y acaso no es el carácter irreal lo mejor de la ficción?-. Así, el espectador se va introduciendo cada vez más profundamente en la intriga, gracias a esta dosificación de información que da como resultado un recorrido en el que nunca acabamos de avanzar del todo.

Si a esto le añadimos un poco de sentido del humor y algunas subtramas inquietantes -los susurros de la selva, la chiflada que vive sola, lo que les acecha cada día...- tenemos un estupendo cocktail para disfrutar en estas fechas en las que hace más calor que en el sobaco de un churrero saharaui.

Por cierto, si os gustan especialmente las historias con naufrágio no dejeis de ver/ leer Robinson Crusoe, El señor de las moscas e intentad localizar como sea el peliculón de John Boorman Infierno en el pacífico. Y una última cosa, os propongo una votación de las que considereis las mejores series de TV de la Historia como V, El equipo A, Expediente X o las que se os ocurran. Aquí irán apareciendo las más votadas por vosotros y por los "foreros" de LoQueYoTeDiga.

Al filo del abismo

Al filo del abismo

Hola, amiguitos y convecinos. Aquí estoy, desde la redacción de ABC -sección Andalucía- jugándome el tipo, editando este blog en horas de trabajo -horas en las que no tengo nada que hacer, ya que, normalmente, uno aquí se toca los "webs" hasta una horita antes de irse (a las nueve de la noche), que es cuando te mandan recortar teletipos de una página entera o cualquier otra apasionente labor que te obliga a salir de la redacción mucho después de lo que deseabas-.

¡Qué se le va a hacer! Es dura la vida del becario...De lo que sí me he dado cuenta es de que paso de dedicar el resto de mi vida a currar en un "newspaper" porque es un rollo flipante. Creo que continuaré trabajando para cumplir mi sueño de ser fotógrafo de platos combinados -sí, de esos que se ven en los bares de menú a 5 euros-. Es un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo...Además, el día en que fotografíe un huevo frito y salga tan agraciado como si de una langosta se tratara, me haré rico y famoso, y podré poner en marcha mi plan para hacer "lo mismo que todas las noches, Pinckie. Tratar de conquistar el mundo".

Padre de Familia Vs. Los Simpson

Padre de Familia Vs. Los Simpson

Bueno, sé que es una tontería enfrentar a estos totems de la subcultura mundial -sobretodo teniendo en cuenta que ambas series pertenecen a Rupert Murdoch y que, por tanto, no se hacen la competencia-, pero ya va siendo hora de que desmitifiquemos a la serie animada que nos ha convertido a muchos en lo que ahora somos: una panda de descerebrados postadolescentes.

En primer lugar debemos dejar clara una cosa: Los Simpson han sido una serie insuperable desde hace muchas temporadas. Homer y cía. nos han reportado momentos inolvidables y descacharrantes. Pero desde hace algunas temporadas -la primera de las cuales coincidió en España con la desgraciada muerte de Carlos Revilla, el genial e insustituible actor que supo dotar de voz a Homer como nadie- la serie ha perdido fuelle y los guiones son realmente vacuos.

El problema es que Homer antes no era tonto, era simplemente un ser ingenuo y adorable, pero en las últimas temporadas lo han convertido en un verdadero patán, un imbécil sin la menor gracia. De la serie han desaparecido las mordaces críticas a todos los estamentos de la sociedad -la familia, la Iglesia, la política...- que la convirtieron en una serie mítica, y Homer tiene comportamientos absurdos que carecen del más mínimo sentido del humor. Si a eso le añadimos que Antena 3 -como siempre- maltrata la serie repitiendo capítulos hasta la saciedad y mezclando unas temporadas
con otras, Los Simpson se tornan algo cargantes. Aunque eso sí, no seré yo el que quite a Homer y Cía. de su merecido puesto entre los personajes de culto que han pululado por las 625 líneas en los últimos tiempos.

Sin embargo, Padre de Familia -serie que la Fox emite desde hace unos años-, podría desbancar fácilmente a nuestros adorados Simpson si fuera posible emitir esta producción en horario infantil, puesto que la serie que protagoniza el genial Peter Griffin resulta demasiado "políticamente incorrecta" para ser emitida en dicho horario -¡malditos hipócritas paternalistas!-.

Padre de Familia es suficientemente crítica, ácida, bestia, aguda, divertida y demoledora como para copar las expectativas de los teleadictos más exigentes. Cada personaje se gana su hueco en el corazoncito del espectador: ese perro elegante y locuaz, esa madre tan sufrida como atractiva, ese amigo salidorro, ese hijo que tiene un mono malvado en el armario, ese bebé siempre maquinando para liberarse del seno materno...Y por supuesto Peter Griffin, verdadero espíritu de la serie, una especie de Homer Simpson elevado a la enésima potencia.

No digo más, ahora que cada cual se busque la vida para conseguir ver la serie, que yo -que soy bastante pobre-, la pille gracias a un coleguilla que se la bajó de "Internete". Corred, hijos míos, en pos de esta serie que salvará vuestras vidas del hastío. Y LARGA VIDA A PETER GRIFFIN!!!

Ese veranukiiiiiiiiiiiiiii

Ese veranukiiiiiiiiiiiiiii

Pues nada, después de la llorera del sábado en la cena de graduación -joder, cabrones, cómo voy a echaros de menos...- ya está aquí el veranuki -el verano empieza cuando acaban los exámenes y hace calor, no cuando pone el calendario; es como el otoño: empieza cuando comienzan a salir anuncios de colecciones de quioscos en la TV- y con él cierta incertidumbre sobre mi futuro "sesuaaaarl", bueno, y sobre el otro también -el "profesionaaaarl", no puedor-.

Pues nada, que os deseo a todos un feliz verano, que hagais lo que os dé la gana y que comais muchos calipos y frigodedos y que no os paseis con el Tang tropical, que luego pasa lo que pasa.

Pos lo dicho, que a disfrutar. Buenas noches a todos, seais lo que seais.

JACK TATUM DICE: HAGAMOS UN EXPERIMENTO SOCIOLÓGICO.

Muchos habréis notado que cuando llegan las calores estivales, los vientos de levante nos traen a un personaje que cada año nos sorprende con su temeridad. Me estoy refiriendo al tío con camiseta de tirantas. Sí, ese ser que durante el invierno se ha mimetizado con la masa gracias a su abrigo-tipo-plumífero y que se reinventa a sí mismo cada verano gracias a esas patéticas camisetas sin mangas de diversos tipos y estampados.

Y yo digo, pero ¿por qué?¿Qué hemos hecho los amantes de lo bello para merecernos tal bellaquería? No, en serio, odio a los tíos que van con camiseta sin mangas por la calle. Muchos dirán que si soy cruel, que si qué me he creído, que cada uno va por la calle como le da la gana...Vale, reto a todos estos a que se imaginen al primer tío que vean por la calle o en el autobús –yo creo que los contratan las empresas de transporte público porque siempre va alguno en ellos- con una camiseta de tirantas leyéndose, digamos, El Castillo de Kafka y si no se descojonan allí mismo retiro lo dicho. Una vez hecho esto, les reto a que se imaginen al mismo tío leyéndose Caperucita roja. Verán que, para su sorpresa, la reacción será la misma: te meas.

Otros me dirán: pues si las mujeres las llevan, ¿por qué no los hombres? ¡Válgame Dios! ¡Qué el cielo se desplome sobre sus cabezas! Vamos a ver, las señoras llevan sujetador, ¿nos ponemos nosotros uno? Y si este argumento no tiene peso suficiente, aún diré más: ¡A fragantes rosas me huele a mí el sudor de una dama! Por mal que esto quede en la era de lo políticamente correcto, es así, y estoy seguro de que las dulces damiselas que lean esto estarán de acuerdo conmigo: ¡fuera los tíos con camisetas de tirantaaaaaaaaas!

Bien, y me dirán ustedes: vale, los tíos-que-van-por-ahí-con-camisetas-de-tirantas son una plaga, pero ¿qué podemos hacer contra ellos?. ¡Ahí quería yo llegar, Santos Varones! –Que diría Tip-. Pues propongo un experimento sociológico:

Habrán notado que la mencionada prenda deja al descubierto –y ese es precisamente el problema- una parte muy vulnerable de la anatomía: el sobaco, dicho llanamente. Pues bien, quiero a todo el personal que vea a uno de estos enemigos de lo estético agarrándoles el brazo a los susodichos, acto seguido, izando dicho brazo y...¡A hacerle cosquillas en la sobaquera se ha dicho! Vale, podéis usar guantes de látex -¡qué asco si no, verdad?-. No sé cuál será la reacción de estos seres cuya naturaleza se duda que sea del todo humana, pero estoy seguro de que si nos unimos y les hacemos cosquillitas en la axila a todo los machos de la especie que veamos con las dichosas camisetas sin mangas, en cada rincón, en cada autobús, en cada pueblo, llegará un día en que podamos decir a nuestros nietos: “pequeños, hubo un tiempo en el que algunos hombres iban por ahí mostrándoles la sobaquera al respetable, pero eso se acabó.”

Y recordad que aunque la lucha sea dura, nacisteis como hombres libres y hombres libres sois. Pero eso no significa que vayamos por ahí enseñando el alerón. He dicho.

David Lynch es David Lynch

David Lynch es David Lynch

Hola a todos, mamones y mamonas. Hace unas cuantas entradas escribía un artículo en el que con singular maestría, como es propio en mí, os desvelaba los secretos de la peli Mulholland drive, con la que mucho apapurcio se hace un lío de cojones. Pues bien, como soy hombre que aprecia la inteligencia como una de las más valiosas cualidades de una "perzona humana", a los interesados en el cine de Lynch os insto a que entreis en www.trashi.blogia.com. En el blog de este estupendo crítico encontrareis una sección sobre David Lynch que yo calificaría de brillante.

A los que ya conoceis la obra de este genial artista del cinema no os digo más. Pero a aquellos que nunca habeis visto nada de Lynch os digo: un poco de vergüenza!! Ya es hora de que dejéis de agachar la cabeza de arrepentimiento porque fuisteis a ver Titanic más de tres veces en su momento. Ya está bien de ir por la vida viendo cine de barrio e indocumentado por esas calles de Dios, bebiendo calimotxo, entrándole a todo lo que se mueve... Mamones y mamonas, yo os digo: El tiempo de Lynch está cerca, acercaos a su obra y quizá encontréis la salvación!!!

Desfaciendo entuertos

Desfaciendo entuertos

NOTA: si no has visto Irreversible, Mulholland drive o Memento te recomiendo que no sigas leyendo este artículo porque voy a destrozar los finales. Pero si te da igual, quizá esto sea un acicate para tu curiosidad. Tú mismo con tu mecanismo.

Hoy me he propuesto desfacer algunos entuertos cinematográficos porque hay algunas películas que generan a mi alrededor muchos debates, enfrentamientos y hasta guerrillas dialécticas. Partiendo de que lo que expongo aquí es fruto de mi humilde opinión –“humildaddd” que diría Nina-, comprendo que cualquiera cuestione lo que digo. Como siempre estoy abierto a comentarios, pero porfa, que estén basados en la argumentación y no en el “yo creo” o “a mí me pareció”. Sin más dilación, vamos allá.

Empecemos por el principio: Mulholland drive. Ni es la misma tía todo el tiempo como dicen algunos ni chorradas. La rubia es la rubia y la morena es la morena. Lo único que ocurre es que al comienzo del film todo lo que vemos es un sueño de la rubia –un sueño en el que ella es una actriz del copón, en el que es la que lleva la voz cantante en la relación con la rubia, en la que dicha rubia es el ser vulnerable que necesita protección y en el que –como nos ha pasado a todos alguna vez- aparece gente que conoce en la realidad pero con roles diferentes en el sueño –la madre del director de cine-. En la segunda parte vemos lo que realmente ha ocurrido: la morena es super guay, la rubia actúa peor que Mar Flores fusionada con Sofía Mazagatos y, encima, se siente despechada, por lo que manda matar a la que fuera su antigua amante. Los remordimientos la corroen y al final se suicida -ojito a la aparición de la actriz Sheryl Lee, más conocida como Laura Palmer como espectadora en el teatro: ¡qué viene la muerte!¡qué "yuyu"!- Y en medio de todo esto algunas secuencias de despiste típicas de Lynch como la del hombre que le cuenta su sueño a otro en la cafetería. Fin del misterio. Eso sí, dejando a un lado las consideraciones sobre la trama, el film en sí es una dura crítica a todo el sistema de Hollywood estupendamente realizado por un Lynch en estado de gracia. Una pena que el proyecto de convertir la historia en serie no siguiera adelante. Quizás nos estamos perdiendo otro Twin Peaks...

Sigamos con Memento: Lenny ya se ha vengado del tío que violó a su mujer y que lo dejó con menos memoria que un Spectrum 128, gracias a Teddy. Teddy no es mal tío, lo que pasa es que es un poco corrupto y al ser policía esto no es muy sano. Teddy quiere usar a Lenny para una venganza personal, pero casi siempre dice la verdad durante el film.

Como hemos dicho, Lenny ya se vengó del malandrín, pero no se acuerda. Teddy pensaba que algo tan grave no podría dejar de recordarlo, incluso a pesar de su enfermedad, pero al no ser así, intenta que Lenny mate a otro para ver si el chaval se queda tranquilo y de paso sacar unas perrillas de todo el asunto.

Las anotaciones que hay tras las fotos de Teddy y Natalie están al revés: debería confiar más en Teddy y nada en Natalie –que es una zorra-, al contrario de lo que él escribe en las polaroid de cada uno.

La mujer de Lenny sobrevivió al ataque, pero él la mata sin querer con insulina. Lenny no quiere asumirlo, de modo que decide auto engañarse, tenderse a sí mismo una trampa que lo encamine a matar a Teddy –su amigo el poli-, que es el que sabe la verdad.

Y ¿qué nos da la clave que confirma todo esto? Pues una secuencia al final de la película en la que la mujer de Lenny le pasa un dedo por el pecho tatuado –lo que quiere decir que ella sobrevivió al agresor- y, si permanecemos muy atentos, podemos leer en uno de los tatuajes “I´ve done it”, “lo he hecho”, lo que quiere decir que ya se ha vengado. Trampita del guión: ¿cómo se borró ese tatuaje el bueno de Lenny? ¡Misterios del cine, amiguitos¡

Irreversible: para empezar, yo catalogo a Irreversible de Gaspar Noé como la película más fuerte, sádica y malsana que he visto hasta la fecha. Y que conste que en mi colección de cine gore hay ya 213 pelis, algunas de ellas verdaderamente terribles.

En Irreversible la cámara se mueve más que McGiver en un Leroy Merlín, pero ¿cuándo se para? Pues en una violación anal de –más o menos- diez minutos de duración, para que el espectador se sienta más identificado con el personaje de Monica Bellucci -¿hay mujer más bella en este mundo?- y pase un mal rato de cojones. Pero claro, antes de que esto ocurra –la peli está montada en orden inverso: comienza por el final y acaba por el principio- hemos visto como el novio de la Bellucci y un amigo –bueno, más que nada el amigo- se cargan con un extintor la cabeza del violador, teniendo lugar una especie de catarsis con efecto retroactivo para el espectador. O puede que no, pude que el tío al que matan, no sea como pensamos, el violador.

Si nos fijamos bien en el tipo repugnante que viola a la Belluci, veremos que no va vestido como ese otro al que matan a extintorazo limpio en la cabeza. Pero en esa escena hay varias personas más en segundo plano, y una de ellas –que sonríe maliciosamente- sí va vestida como el violador, más que nada porque es él. ¡Tachán! Esto no cambia la esencia de la película, pero la hace más enfermiza aún porque la mayor parte de los espectadores, cuando llega la famosa escena de la agresión sexual, se consuelan pensando que al menos los protagonistas se han vengado del hijo de mala madre agresor. Pero con un poco de atención vemos que esto no es así, lo que nos deja mucho peor cuerpo del que ya teníamos al principio. Me pregunto si el director del film se toma su medicación. Si no es así debería ir al médico o algo. Y la película está bien hecha en lo que se refiere a las intenciones del autor porque consigue lo quiere del espectador, pero es un film que no recomiendo a estómagos sensibles porque van a pasarlo mal en serio.