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Jack Tatum

Divagación en Re menor

Divagación en Re menor Estoy escribiendo esto que ahora lees en mi habitación y todo huele a electricidad. Te parecerá raro, pero tiene una simple explicación: mi cuarto no es muy amplio y el ordenador en el que ahora mecanografío esta nueva prueba de mi ególatra narcisismo -es decir, este texto- lleva horas encendido copiando una película tras otra. La habitación rezuma electricidad estática. Inquietante.

Hace unas noches, hablando con una de mis hermanas llegamos a la conclusión de que todo el mundo está, de una u otra forma, conectado a todo el mundo. Sería largo de explicar este tema, pero siendo breve sólo diré que poníamos ejemplos con gente que conocemos sobre como todos estamos interconectados. A veces de forma dolorosa; otras, divertida; a veces, la conexión no va más allá de algo superficial y otras puede que provenga de alguien que conoce a alguien que conoce a un amigo tuyo.

La cuestión es que creemos que hay una especie de estructura que nos ata a todos con todos, y puede que eso ocurra incluso más allá de esta vida. Quién sabe. Probablemente todo esto no es más que una chorrada y mi hermana y yo nos aburrimos mucho.

Por cierto: no quiero convertir este diario en una bitácora de mis diversos males y enfermedades –ni de las reales ni de las psicosomáticas que yo mismo tiendo, de forma masoquista, a provocarme inconscientemente-. Pero aunque, como he dicho, no quiero convertir este blog, que algunos piensan que nadie lee –no es que tenga poca audiencia, es que es un blog para las élites, para unos cuantos elegidos como tú que me lees-, en un listado de mis padecimientos varios, tengo que comentar que me ha salido algo en el brazo izquierdo.

Yo creo que es un herpes –patología que padezco, además de migraña crónica, depresión ocasional, ansiedades varias, etc. Por no hablar de mis tendencias a la colombofilia y a la filatelia que a mi familia tanto preocupan...- Lo cierto es que nunca he tenido un herpes en ninguna parte del cuerpo excepto en la cara –Sí, mal pensados-, por lo que dudo de que el eccema que tengo en el brazo y que tanto me pica y escuece sea un herpes. Lo primero que pensé es que era una picadura, pero la desagradable sensación que padezco dura ya todo el día, lo que me lleva a la más terrible incertidumbre: Un bicho que produzca una picadura como esta, más que picar, me habría empujado o se habría llevado el brazo entero volando. O al menos me habría dado cuenta porque lo habría oído respirar. Aunque también puede ser una reacción de mi cuerpecito sensual a los antidepresivos y ansiolíticos que desde hace varias semanas me estoy jalando por prescripción médica. No lo sé. Si hay algún estudiante de medicina o veterinaria en la sala, que hable ahora o ladre para siempre.

2 comentarios

Bárbara -

Mi primer paseo por tu blog y me gustó lo que vi. Un besín...espero que tu también me visites. Por cierto, es verdad que has visto un OVNI???

xana -

Quiza tu psiquis hipocondríaca te este jugando una mala pasada.
Besos y engríete con tus cables y tus circuitos algo lindo le puedes donar ;)